Airbnb está reestructurando la forma en que cobra a los huéspedes por sus estadías, en un intento por cambiar su imagen de ser solo una alternativa económica a los hoteles.
La plataforma introdujo un nuevo sistema de tarifas de servicio que muchos viajeros verán ahora incluidas al momento de pagar, aunque seguirán siendo opcionales en algunos alojamientos y completamente exentas en otros.
El objetivo de este cambio es reducir el “shock de precios” al final del proceso de reserva y ofrecer una experiencia más transparente durante la búsqueda. Sin embargo, el precio total que pague el usuario probablemente no variará demasiado… al menos por ahora.
¿Qué cambió en Airbnb y a quién afecta?
Históricamente, Airbnb utilizaba una estructura de tarifas divididas (split-fee): los huéspedes pagaban una comisión de servicio de entre el 14 % y el 16 % al momento de reservar, mientras que los anfitriones abonaban alrededor del 3 % del precio por noche a la plataforma.
Con el nuevo modelo, esa tarifa de servicio al huésped se traslada al anfitrión en los listados administrados por empresas de gestión o a través de software especializado. En la práctica, muchos anuncios gestionados profesionalmente ya no mostrarán una línea separada de comisión para el huésped. En su lugar, Airbnb deducirá el monto combinado (que representa entre el 17 % y el 19 % del subtotal de la reserva) del pago final al anfitrión.
Los anfitriones independientes —que no utilizan software de gestión— no se verán afectados de manera general y podrán seguir usando el modelo tradicional con tarifas divididas por ahora.
¿Qué verás al momento de pagar?
Menos tarifas sorpresa. En los listados que ya adoptaron el nuevo modelo, la tarifa de servicio no aparecerá como un cargo adicional visible. Seguirás viendo impuestos y tarifas de limpieza (si las hay), pero la comisión —anteriormente variable por mercado y muy criticada— ya estará incluida en la tarifa fijada por el anfitrión.
Ejemplo práctico:
Antes, por una propiedad de $100 por noche, un huésped podía pagar $115 (más impuestos y limpieza), mientras que el anfitrión recibía $97 tras pagar $3 de comisión a Airbnb.
Ahora, bajo el nuevo sistema, Airbnb deduce directamente $18 del pago al anfitrión, y el huésped ve un precio base que ya lo incluye. Si el anfitrión ajusta su tarifa para compensar, el precio final para el huésped podría ser prácticamente el mismo, pero con mayor claridad desde el inicio.
Importante: los impuestos locales, cargos turísticos o tarifas de resort aún pueden aparecer al finalizar la reserva, aunque muchos de ellos son simplemente transferencias obligatorias por regulación.
¿Por qué Airbnb está haciendo este cambio?
Airbnb enfrenta presión de viajeros y reguladores para eliminar el uso de precios engañosos (“drip pricing”), donde los costos obligatorios se revelan solo al final del proceso de reserva.
La compañía ya había implementado la visualización de precios totales en muchos mercados y añadido funciones para facilitar el acceso al costo final. Este nuevo cambio va un paso más allá, alineándose con las prácticas hoteleras y de otros competidores: lo que ves inicialmente se parece más a lo que terminas pagando.
Presión regulatoria:
- En EE.UU., la Federal Trade Commission lidera los esfuerzos para eliminar las llamadas “junk fees” (cargos basura).
- En Reino Unido, la Competition and Markets Authority, y en Europa, la Comisión Europea, también han exigido mayor transparencia con precios “todo incluido”.
Con este movimiento, Airbnb se alinea al estándar de la industria, donde las plataformas cobran comisiones al proveedor y el huésped enfrenta menos cargos ocultos.
¿Cómo podrían responder los anfitriones?
Ahora los anfitriones tienen dos caminos:
- Absorber el costo para seguir siendo competitivos.
- Aumentar el precio por noche para mantener sus márgenes.
En mercados saturados o durante temporada baja, muchos podrían optar por mantener precios estables. Pero en destinos con alta demanda, es probable que se ajusten al alza.
Los anfitriones más experimentados, con estrategias de precios dinámicos, pondrán a prueba cuánto pueden aumentar sin que baje la conversión. Para los huéspedes, esto podría significar precios nocturnos ligeramente más altos, aunque con una experiencia de reserva más clara.
¿Qué significa para tu próximo viaje como huésped?
- Comparaciones más claras al buscar opciones, especialmente en listados gestionados profesionalmente.
- Menos sorpresas al pagar. Aunque algunos precios por noche sean más altos, los costos ya estarán incluidos y evitarás saltos bruscos en el precio final.
Lo que hace que este cambio sea tan relevante es su escala: en su último año completo, Airbnb reportó más de 440 millones de noches y experiencias reservadas. Pequeños cambios en las comisiones tienen gran impacto.
La claridad en los precios puede aumentar la confianza y reducir el abandono en el carrito de compra, aunque los viajeros más sensibles al precio seguirán comparando opciones.
Cómo reservar inteligentemente con el nuevo modelo de precios
- Compara el total antes de impuestos en varios listados. Ahora es más fácil comparar de manera justa.
- Presta atención a las tarifas de limpieza. Incluso sin la comisión visible, una tarifa de limpieza elevada puede impactar el total, especialmente en estadías cortas.
- Consulta alternativas en hoteles. Muchos ya incluyen comisiones en el precio y ofrecen beneficios como limpieza diaria.
- Considera la duración de la estadía. Dividir una tarifa de limpieza fija entre varias noches mejora el valor. Algunos anfitriones ofrecen descuentos por semana.
Conclusión: Verás menos sorpresas, y tendrás una idea más justa del precio desde el principio. Si pagarás más, menos o lo mismo, dependerá de cómo cada anfitrión ajuste sus tarifas. El mercado lo determinará rápidamente a medida que aumenten las reservas.