Quienes poco la conocen no se imaginan la historia tan dura que hay detrás de su corona de Miss Universe Colombia 2024. A los 10 años de edad le sobrevino la primera gran prueba que la vida le pondría en el camino: el asesinato de su padre en la puerta del colegio donde ella estudiaba. El dolor generado por esa pérdida la llevó a bloquear el duelo, pues solo pensaba en hacerse la valiente y ser el soporte de su familia. Pero esto le generó un desorden alimenticio que abarcó su adolescencia y la llevó, con tan solo 22 años, a recibir un ultimátum de parte de su médico: “Daniela, si no tomas acción en este momento de tu vida, en cinco años vas a estar mucho más enferma o no vas a estar en este plano terrenal”.
Fue allí cuando empezó su cambio. Hoy, se describe como una mujer orgullosamente colombiana y agradecida por su tesoro más preciado, su familia, conformada por sus dos hermanas (ella es la del medio), su madre y su padre (fallecido). Latinas Reales te invita a conocer la historia de dolor y resiliencia de Daniela Toloza que la llevó a convertirse en la mujer más bella de Colombia y representar al país en Miss Universo.
Latinas Reales: ¿Cuándo fuiste consciente de tu problema de sobrepeso?
Daniela Toloza: A los 22 años fui diagnosticada como paciente prediabética con obesidad grado 2. Eso me abrió los ojos y me hizo entender que de verdad debía hacer un cambio en mi vida, empezando desde adentro. Me di cuenta de que todo el dolor generado a raíz de la muerte de mi padre yo lo reflejaba en comer y comer y comer, pero nunca hice mi duelo y eso me llevó a tener el problema de sobrepeso. Mi condición era tan delicada que el Estado colombiano asumió el costo de la cirugía bariátrica que tuve que hacerme como parte de mi sanación. Doy gracias a Dios que en ese momento pude tomar la mejor decisión, acompañada de un buen médico.
LR: ¿Cómo viviste aquella época y que consecuencias te trajo a nivel físico y mental?
DT: Fueron años de muchísimo dolor que yo ocultaba siendo la estudiante perfecta, la hija perfecta, todo perfecto. Pero lastimosamente en mi interior nada era perfecto. Sufría muchísimo, no por el físico, porque eso lo pasaba a un segundo plano, pero sí tenía mucho rencor por las personas que le habían hecho eso a mi padre. Me llené de esos sentimientos. Fue una adolescencia donde tuve el amor de mi familia, pero me sentía sola porque extrañaba a mi papá. De alguna manera supe ocultar todo eso para que nadie se sintiera mal por mí.
LR: ¿Cómo lograste aceptarte a ti misma? ¿tuviste asistencia profesional?
DT: Fue muy curioso porque cuando pasé de tener sobrepeso a estar delgada, yo seguía viéndome y sintiéndome como si estuviera con sobrepeso, porque toda mi vida viví en un cuerpo de talla grande. Me encantaba ver mi nueva corporalidad en el espejo, pero no la aceptaba. Mentalmente yo todavía pensaba que era una mujer gordita y me ocultaba por no querer incomodar, diría yo. Tuve mucha asistencia profesional. Estuve con psicólogos, psiquiatras, nutricionistas; por eso siempre digo que el proceso es diferente en cada persona y es indispensable ese acompañamiento profesional. Mi responsabilidad como Miss Universe Colombia es mostrar procesos de bienestar. Hoy me veo al espejo y amo lo que veo. Si puedes sentirte mejor contigo misma, ¿por qué no hacerlo?
LR: Comparte con nuestras lectoras tus dos principales rutinas de belleza.
DT: El primero es levantarme todos los días diciendo ‘gracias por este nuevo día de vida’. No se alcanzan a imaginar lo que eso repercute a nivel físico. Y el segundo es que todos los días al levantarme me paso un hielo por la piel del rostro, es algo que no me puede faltar.










